El equipo dirigido por Pablo Prigioni cayó por 101 a 89 en Santiago del Estero
Otro torneo, otra instancia, otro rival, otra ciudad, otro estadio. Pero el mismo desarrollo del juego y el mismo resultado final. La selección argentina de básquetbol cayó ante Bahamas 101 a 89 en su debut en el Preclasificatorio Olímpico de las Américas y comenzó con el pie izquierdo el arduo camino a los Juegos Olímpicos París 2024. Como le ocurrió en febrero en el Polideportivo Islas Malvinas, de Mar del Plata, contra República Dominicana en la derrota por 79 a 75 que la dejó fuera del Mundial Filipinas-Japón-Indonesia 2023, en el partido de este miércoles por la noche en el estadio Ciudad, de Santiago del Estero, desperdició una ventaja de casi dos decenas de puntos y cedió frente al rival más peligroso para su objetivo de lograr el único boleto disponible para los Torneos de Clasificación Olímpica FIBA.
Fueron 18 los tantos de ventaja que llegó a tener en el primer cuarto el conjunto dirigido por Pablo Prigioni, en un inicio frenético, abrumador. Con una formación de cuatro perimetrales y Francisco Caffaro como único interno, se llevó por delante a su rival a fuerza de una defensa asfixiante en la primera línea; Facundo Campazzo robó varios balones que fueron capitalizados con anotaciones sencillas. También fue determinante la alta efectividad en triples (3/4) para, en poco más de tres minutos, establecer un 19-7 que obligó a Chris Demarco, asistente de Steve Kerr en Golden State Warriors, a solicitar un minuto. En la ciudad balnearia, la distancia que el equipo albiceleste había conseguido contra Dominicana había sido de 17 tantos, pero en el tercer parcial; desde entonces se cayó y terminó quedándose sin clasificación para la Copa del Mundo.
Con Deandre Ayton como bandera (18 tantos y 8 rebotes en la primera mitad), el visitante de a poco se acomodó sobre el parquet y recortó la distancia. En el inicio del segundo período estableció un parcial de 9-1 y achicó la brecha a cuatro. Sin efectividad desde larga distancia y muy dependiente de Campazzo, la Argentina mermó considerablemente su rendimiento en el ataque, y atrás dejó de contener a las tres figuras de la NBA de su oponente. Ayton continuó dañando cerca del aro y Buddy Hield, al principio borrado por el base cordobés, y Eric Gordon, asumieron el protagonismo que sus compañeros les requerían. A menos de un minuto del descanso largo, Bahamas pasó al frente por 52-51 con un triple de Hield, y en la última acción de la mitad inicial Gordon penetró y volcó el balón con la potencia de una figura de su calibre, para el 55-53 del medio partido. Ellos tres se combinaron para marcar 40 puntos de esos 55.
En la reanudación los caribeños siguieron en alza, y los sudamericanos, en baja. Al tridente estelar se anexó Travis Munnings con dos triples que le sirvieron a Bahamas para despegarse y, a partir de la desesperación del anfitrión y de la experiencia de las figuras centroamericanas, controlar todos los aspectos del juego. Los entrenados por Prigioni lucieron desconocidos, sin retazos de lo que habían hecho en el primera mitad y fallando tiros sencillos; mientras, los visitantes seguían con alta efectividad en sus lanzamientos. En ese tramo, la máxima diferencia fue de 18 puntos, tras un parcial de 18-5 y con un triple con tablero de Franco Miller que golpeó aun más los cimientos argentinos.
Contra las cuerdas, la selección nacional cambió su estrategia para el último segmento y se plantó en una defensa zonal. Si bien Bahamas la castigó enseguida con un bombazo, el esquema le sirvió para ponerse nuevamente en juego, corriendo en la ofensiva. Un triple de Luca Vildoza dejó el tablero 90-83 en favor del visitante y Campazzo desaprovechó una gran ocasión para poner aun más presión. El base de Real Madrid sufrió una falta antideportiva de Ayton, pero falló los dos tiros libres, y en la reposición su conjunto tampoco logró sumar. Ni siquiera el siguiente ataque fue próspero para un cuadro local que, más allá de un doble Vildoza que lo ubicó a cuatro puntos sobre el cierre del juego, no consiguió revertir un encuentro parecido al último que había jugado oficialmente, por la eliminatoria mundialista.
El visitante pasó el sofocón y Hield sentenció la historia con un bombazo. El jugador de Indiana Pacers concluyó con 23 puntos y 6 rebotes y fue uno de los grandes responsables de que Bahamas alcanzara el primer puesto en la zona A y se clasificara para las semifinales. Sus laderos fueron Gordon (24 tantos y tres asistencias), Ayton (22 puntos y 15 rebotes) y Munnings (20 tantos). Por el lado argentino, Nicolás Brussino, importante sobre el final, cerró su planilla con 21 puntos y 8 rebotes, mientras que Campazzo aportó 18 tantos, 10 pases-gol y 7 robos. Vildoza colaboró con 15 tantos y 3 recobres, Caffaro y Carlos Delfino sumaron 10 puntos cada uno.


